Que tengo frío, y no estás. Que las lágrimas bajan por mis mejillas a toda prisa, y no me las quitas prometiéndome que todo saldrá bien. Que cuando tengo una alegría, no estás para compartirla. Que me despierto habiendo soñado contigo, y no estás para contártelo. Que huelo tu perfume, y cuando me doy la vuelta no eres tú quien lo lleva. Que escucho tu voz, y son sólo los recuerdos que el viento cruelmente me trae. Que quiero subirme a la azotea más alta, y no estás para cogerme por detrás y hacer como que volamos juntos. Que quiero nadar hasta que mi cuerpo se rinda, y no estás para darme oxígeno. Que necesito un abrazo de esos que cortan la respiración y un susurro al oído muy muy despacito que me escame la piel, y sólo oigo silencios. Que quiero tocar el cielo con la punta de los dedos, y no estás para auparme. Que quiero saborear algodón de azúcar y que de derrita en mi boca, pero mi boca no es nada sin la tuya. Que sólo deseo estar así contigo, y es sólo un espejismo.
martes, 30 de abril de 2013
lunes, 29 de abril de 2013
Kas, 17.
Porque sois mis segundas
hermanas y te lo digo con el corazón en la mano. Porque somos sexys. Porque el
caldo de habas caducao' nos va a durar para mucho. Por todo lo que nos queda por
vivir huracán de plata. Te quiero, felices 17.
sábado, 27 de abril de 2013
¿ERES TÚ, AMOR?
¿Dónde estás,
Amor? Te perdiste por el camino, y aunque sé que sigues conmigo, ya no te veo. Ya
no te siento. Y aunque sé que estás conmigo, ahora es invierno y me
encuentro vacía en este lago de insatisfacción personal.
¿Dónde estás,
Amor? Que irreconocible y cambiado te veo. Que ya no te siento de la misma
manera. ¿Quemas? ¿Dueles? ¿Matas? Ya no lo sé porque en las noches que
pasábamos juntos tú eras mi almohada de plumas sin descubrir, mi pañuelo de
lágrimas, mis corazones de chuchería que curaban las heridas cuando alguno de
los dos reposaba enfermo sobre la cama del otro.
¿Eres tú,
Amor, el que amarga mis comidas y turba la vista hacia el futuro? ¿Eres tú,
Amor, que te infiltras en mis sueños y haces que se tornen pesadillas? ¿Eres
tú, Amor, el que no sale de mi cabeza y hace que el corazón se me dispare sólo
con pensarte?
Por supuesto
que eres tú, Amor, que me haces morir en vida y vivir muriendo, pero no hubo
mayor recompensa en algún tiempo que me revivieras tras muerta por otro amor
que se perdió por el camino.
lunes, 22 de abril de 2013
TÚ y tu sonrisa.
Y en ese último momento, en el que sientes una mezcla de desesperación y de caos en tu vida después de haber movido los hilos del destino, topas con alguien que te cambia. A lo mejor no la vida, no seamos exagerados, pero te cambia las noches. Te cambia la expresión monótona de una cara que últimamente está marcada por la tristeza a esa sonrisa ligera que te ilumina el alma. Es en ese momento en el que dejas de lado lo demás y comienzas a centrarte en lo realmente importante, tú. Es mejor no ofuscarse de nuevo, simplemente valórate como te mereces: a ti, a tus ojos, a tu sonrisa, a tus expresiones únicas que sacan a relucir el ángel que llevas dentro. Valora esa capacidad tan tuya para seducir cualquier objeto, por vano e insignificante que sea, pero no con tu cuerpo sino con tu bondad y carisma.
domingo, 14 de abril de 2013
Am I ever gonna feel the same again?
Érase una vez, en la que sólo veía nubes rosas. Sólo olía a jazmín por las calles. Sólo soplaba una suave brisa todos los días de mi vida y sonreía a cada segundo.
Hubo una época en la que todo eso acabó, y el período de espera hasta un estado de normalidad conmigo misma fueron un par de meses. Y entonces volví a caer en las telarañas de esa vida que te aporta un estado de felicidad envuelto por cosas bonitas que te ciegan. ¿Y qué? No te arrepientas cuando esas telarañas se rompan. Llora al principio pero no dejes que se te desgarre el corazón ni dejes de creer en el amor, en las escapadas de noche, en el poder de la luna, en los baños en la playa de noche pensando un futuro con otra persona.
Sentirás lo mismo varias veces más: tanto lo bueno como lo malo. La vida es como una montaña rusa y de lo que estoy segura es de que un comienzo no es más que el preludio de un fin y éste un preludio de otro principio.

Hubo una época en la que todo eso acabó, y el período de espera hasta un estado de normalidad conmigo misma fueron un par de meses. Y entonces volví a caer en las telarañas de esa vida que te aporta un estado de felicidad envuelto por cosas bonitas que te ciegan. ¿Y qué? No te arrepientas cuando esas telarañas se rompan. Llora al principio pero no dejes que se te desgarre el corazón ni dejes de creer en el amor, en las escapadas de noche, en el poder de la luna, en los baños en la playa de noche pensando un futuro con otra persona.

sábado, 13 de abril de 2013
Recuerdos de una guerra
Sonaban lejanos estallidos de bombas encontrándose contra el
suelo. Se presentaban como gigantes, rompiendo el silencio sepulcral. No sabía
qué me daba más miedo. Por una parte el vacío era horroroso. Esperabas un nuevo
estruendo y no sabías a la distancia a la que podía estar ni si ibas a
sobrevivir. Al menos si tus oídos estaban envueltos en ondas, lo llantos de los
niños asustados y los de mamá intentando tranquilizarlos eran imperceptibles.
Éramos franceses y el verano de 1914 se produjeron oleadas masivas de hombres
dispuestos a luchar por la patria. Yo lo veía un absurdo, un sin sentido, ir a
luchar por lo que es nuestro. ¿Y qué era nuestro? ¿Una nación configurada por
los líderes políticos que ultrajaban nuestros derechos? ¿Las armas? ¿Los
tanques? Yo veía más nuestro las lágrimas, las sonrisas, los abrazos, las
cenas. Los recuerdos, que siempre serían nuestros. Veía más humano todo eso.
Pero la parte más humana de mí no se podía manifestar, pues era mujer. No era
algo de lo que no estuviese orgullosa, si bien es cierto que la barba ayudaba y nacer hombre era el mayor
privilegio.
La casa se
quejaba bajo mis pies. El daño y la sensación que sentíamos incrustada en el
cuerpo eran imborrables. Decidí levantarme de la cama para tranquilizar a mi
familia. “Una chica con 16 años tiene que ser capaz de encargarse sola de una
casa” decía mi padre cuando se refería a mi matrimonio. Un compañero empresario
suyo tenía un hijo de mi edad. Era gente con dinero e importante a la que papá
admiraba. Cada vez que se tocaba el tema yo buscaba los ojos de mi madre para
refugiarme en ellos, ocupados ocultando la vergüenza y el valor que necesitaba
para saltar y gritar que nadie le arrebataría a su hija. Era asombroso lo
diferentes que éramos. Quizá fuese por la época en la que yo había nacido de
lucha o por la sensación revolucionaria de la edad. Quizá solo fuese por el
placer de discutir, pero yo no era tan sumisa como ella.
La luz del
pasillo no se encendió. Llegué a la habitación donde estaban todos. Todos menos
René. Mamá corrió desconsolada al verme entrar. Me agarró y pronunció algunas
palabras que querían decir: busca a René. De repente su angustia y su
preocupación me contagiaron.
Tropecé con
los escalones. Estaba fuera de mí. René, mi hermano pequeño de 5 años, siempre
jugaba en el columpió que papá antes de ir a la guerra, construyó para él.
Atravesé exhausta el trecho de campo que había hasta el inmenso árbol.
Observaba cómo se hacía más grande progresivamente. Mi corazón, incapaz de
bombear más sangre se rompió en mil pedazos al comprobar que no estaba allí.
Con las manos echadas en la cabeza y sumida en la más profunda desesperación
escuché su voz. Una dulce voz que jugaba con algo entre sus dedos: una granada.
Unos segundos antes y me habría dado tiempo a lanzarla lo más lejos posible y a
protegerle entre mis brazos, o por lo
menos a morir con él.
Estruendo y
ceniza. Caí en el suelo. No sé cuánto tiempo pasó, pero estaban todos al lado
mío, gritando y llorando. No sé cuánto tiempo tendríamos que esperar para
olvidar lo sucedido, pero aquella noche hasta el árbol del columpio sangró por
un inocente.
Unos meses
más tarde, mientras susurraba al aire mis pensamientos cerca de donde
descansaban los restos de René, escuché pasar un coche.
Últimamente
me había distraído mucho, ya no era la misma. La juventud que antes brillaba se
había evaporado y mis fuerzas, antes incandescentes, habían dejado de arder
junto al latido de mi corazón. Pasaba horas columpiándome y hablándole a René.
Le contaba mis miedos a una boda prematura y concertada o las pocas ganas que tenía de continuar
escribiéndole cartas a Philipe, un chico con el que mantenía en secreto alguna
relación indefinida. Esos momentos en
compañía de mi hermano muerto habían abierto una puerta hacia mí que yo misma
desconocía.
El vehículo
se detuvo frente al portal. Supe, tras un sobreesfuerzo por parte de mis ojos,
que se trataba de un vehículo oficial. Durante unos instantes miré para otro
lado, creo que intentando desaparecer. Pero la curiosidad pudo conmigo y me
acerqué. La “Gran Guerra” aún no había
terminado y nadie parecía querer ponerle fin.
“Digamos que el amor no es egoísta, que es sincero y puro;
que es ciego. Que no me has regalado la
vida de cinco hijos. Que no sigo pensando en ti cada día. Que no espero que
regreses a casa y escuchar tu reconfortante voz. Que no te añoro todos los
minutos. Digamos que no leo tus cartas cada noche, que no creo en las segundas,
terceras y milésimas oportunidades. Digamos que no quiero que todo vuelva a ser
como antes y que no te amo de forma a la que nadie amó. Digamos que cumplirás
la promesa de que siempre estarías a mi lado y de que nunca me soltarías.
Digamos que no estoy llorando y que mi corazón no sangra por un espíritu que se
aferra a una falsa libertad inducida por una guerra que no es la suya. Digamos
que no te necesito más que al aire.
Tuya siempre, Rose.”
Reconocí la carta escrita por
mamá hacía unos meses que cayó desde el automóvil. Levanté la vista y vi los
brazos de mi padre rodeando las caderas
de mi madre, besándola y abrazándola para fundirse con ella. Volé hacia ellos. La guerra nos cambió. No solamente a
nivel físico ya que ahora teníamos una boca menos que alimentar y las dos
piernas de mi padre quedaron en campo alemán, sino a otro nivel. No diré que
vivimos felices para siempre ni que mi destino acordado no se cumplió, pero os
puedo asegurar con certeza que la lucha nunca está justificada si hay dolor de
por medio, porque al final son los recuerdos los que perduran no los motivos de
odio.
HUIR. Los cojones.
Like a frozen time. Piensa que estás en la pradera. Sola.
Corriendo. El frío desaparece con cada movimiento rápido. Y te persiguen. ¿Huyes?
Creo que le plantas cara al problema de una forma más efectiva que quedándote
ahí arrinconada y sin saber que hacer. Cuando corres no es porque huyas del
problema, es más, has tomado una decisión aunque algunos insensatos la
califiquen de cobarde. No eres cobarde, sólo que no quieres enfrentarte a un puto problema que te está jodiendo. A veces es mejor dejar las cosas por un tiempo, dejarlas descansar; pero no querido amigo, nunca abandono en el campo de batalla.jueves, 11 de abril de 2013
Mentiras.
Otra vez. Le molestaba
que la engañasen, pero esta vez se había creído una mentira que se veía venir y
eso era lo que más le dolió; no haber sabido diferenciar la mentira y haberla
creído.
Es difícil no aferrarte
al último ápice de esperanza; no creer en que puedes volver a tener lo que un
día fue tuyo y que no supiste valorar; negar que nunca realizarás muchos de tus
sueños. Es difícil hacerse a la idea de que todo cambia en esta vida, incluso
de un día para otro nada vuelve a ser como antes.
“La noche acabará bien,
ya verás como todo se arregla”. Tras escuchar esa frase y mientras la estrujaba
entre sus brazos un buen amigo, se le pasaron mil cosas por la cabeza:
situaciones, conversaciones, bailes, discusiones; todo ello hipotético pero
posible. Actos que se vieron reforzados por las palabras de aquella persona que
le aseguraba un futuro distinto.
Desconectó o por lo menos
lo intentó, pero aquella idea era demasiado fuerte como para desaparecer tan
rápido de su cabeza y desanclarse de su corazón. Entró valiente y decidida a la
pista de baile, más bien como si fuera a una batalla que como si estuviese
celebrando las fiestas locales. Todo ese espíritu guerrero se esfumó al
instante cuando él la cogió por las caderas para abrir paso entre la gente.
Sudaba y no había hecho más que empezar la noche. Necesitaba un trago. ¿O no?
Fuera como fuese no se lo pensó dos veces y, una vez servida, fue a la zona
donde se encontraban sus amigos.
Todo estaba muy oscuro y
las luces fosforescentes y parpadeantes impedían su avance entre la masa de
gente y de vapor de agua que formaban las respiraciones agitadas. La pisaron
repetidas veces aunque apenas lo notó ya que estaba concentrada en su objetivo:
llegar a la pista. Haciendo equilibrios con el vaso en la mano consiguió evitar
derramar el máximo contenido posible, hasta que un chico, que agitaba las manos
en el aire al son de la música, lo golpeó enérgicamente desparramando todo el
contenido sobre la blusa blanca que se había puesto esa noche.
Él se dio cuenta y cuando
se giró para ver qué pasaba, aquellos ojos lo deslumbraron. Brillaban entre ese
áurea apagada que era la discoteca, aunque avecinaban tormenta. Corrió, (en realidad no corrió debido a que
la aglomeración era tal que le fue físicamente imposible; digamos que “avanzó
de forma decidida e ininterrumpidamente”), en dirección al servicio de señoras,
era lo que le faltaba aquella noche para acabar de hundirse. Por supuesto, él
la siguió. Esperó fuera, inmóvil y tremendamente arrepentido. Sus oídos se
quejaban de lo altísima que estaba la música porque ya no estaba pendiente de
seguir el ritmo sino de volver a verla para disculparse.
Olía a cigarro y a sexo
dentro de los aseos. Se miró al espejo. No podía hacer nada, la mancha color
Coca Cola se había extendido por toda la parte del escote, inundando una
preciosa tela blanca como ella, con un olor a alcohol que repelía. Se quitó la
blusa y se quedó sólo con la camiseta básica que llevaba debajo que, a pesar de
ser muy poca cosa, agradeció tener. Estaba muy cabreada; pero a pesar de todo,
seguía preciosa.
domingo, 31 de marzo de 2013
DEZBA, la que va a la guerra
Hermana india, con este nombre queremos expresarte lo que significas para nosotros:
Me encantan, los quiero mucho. Sois tan importantes. No nos damos cuenta de cómo nos pueden influir las personas hasta que pasas unos días de verdad con ellos, durmiendo, comiendo, perdiéndoos por ahí y te hacen descubrir partes de ti misma que ni sabías que tenías. Te hacen fuerte a la vez que te desmoronas emocionalmente ante ellos. Tienen una imagen de ti que ni tú misma podrías haber llegado a imaginar porque son todos y cada uno diferentes a ti y complementan un pedacito de tu interior. Te equilibran y te hacen perder la cabeza. Sois maravillosos. Sois más que amigos, sois PIONEROS y todo lo que he vivido y lo que pienso vivir con vosotros nadie me lo va a quitar. ¿Sabéis por qué? Por que ya formáis parte de mí y yo de vosotros.
FORTALEZA LÁGRIMAS JUSTICIA COMPAÑERISMO AMOR RISAS PELEAS RECONCILIACIONES MIRADAS CAIDAS REMONTADAS LIBERTAD CANSANCIO RECOMPENSAS
eres una persona muy luchadora, a la que no hace falta decirle lo que hay que hacer ya que tienes mucha iniciativa y la fuerza para movernos a todos; además, siempre tienes una sonrisa o palabra amiga para todos. Por eso creemos que este nombre te define como miembro de la tribu Duwamish.
Me encantan, los quiero mucho. Sois tan importantes. No nos damos cuenta de cómo nos pueden influir las personas hasta que pasas unos días de verdad con ellos, durmiendo, comiendo, perdiéndoos por ahí y te hacen descubrir partes de ti misma que ni sabías que tenías. Te hacen fuerte a la vez que te desmoronas emocionalmente ante ellos. Tienen una imagen de ti que ni tú misma podrías haber llegado a imaginar porque son todos y cada uno diferentes a ti y complementan un pedacito de tu interior. Te equilibran y te hacen perder la cabeza. Sois maravillosos. Sois más que amigos, sois PIONEROS y todo lo que he vivido y lo que pienso vivir con vosotros nadie me lo va a quitar. ¿Sabéis por qué? Por que ya formáis parte de mí y yo de vosotros.
FORTALEZA LÁGRIMAS JUSTICIA COMPAÑERISMO AMOR RISAS PELEAS RECONCILIACIONES MIRADAS CAIDAS REMONTADAS LIBERTAD CANSANCIO RECOMPENSAS
lunes, 25 de marzo de 2013
CADENA DE CONSEJOS
Voy a
daros algunos consejos que creo que nos pueden ayudar a todos a ser un poquito
más felices y a tener menos problemas con familia, amigos y con nosotros mismos.
Por supuesto hay que alejar el egoísmo, buscar buenas amistades, ser bondadoso…
pero a veces necesitamos cosas más concretas que todo eso. Debo aclarar que yo
solo los voy a recoger y a proporcionároslos, ya que esto es una CADENA DE CONSEJOS y no
todos son míos; aunque, ¿pertenecen realmente los consejos a alguien?
“¿Y si paras un segundo?” Haría falta que nos dijesen eso a todos de vez en
cuando. En esos momentos en los que no sabes qué hacer, cómo reaccionar o cómo
afrontar algo es necesario tener a alguien a tu lado que te diga que respirar
diez veces es muy sensato y te ayudará a enfriar la cabeza y el corazón.
Detén el tiempo. Una vez me dijeron que intentase detener el tiempo,
observarlo todo como si fuera la escena de una película ralentizada. De esa
forma tus emociones también irán más despacio y se calmarán; las cosas en
caliente no son buenas y es algo que TODOS, jóvenes y mayores, debemos
aprender.
Disfruta
de la felicidad de los tuyos. Al mismo tiempo, cuando estés rodeado de un
momento de felicidad, apártate un poco y quédate callado admirando esa bonita
estampa con los tuyos durante tan solo 15 segundos. Esas caras conocidas que
brindan un gesto amable y sincero son la batería que necesitas.
No hagas los problemas de otros tuyos. No dejes que te afecten tanto.
Nos pasa, y sobretodo a las mujeres, que nos preocupamos demasiado si un@ amig@
nos cuenta algo que le ha ocurrido. Al final acaba perjudicándonos más a
nosotros, incluso una vez finalizado el problema. Te agotas emocionalmente y al
llegar a casa cuando alguien que siempre va a estar ahí de verdad te necesita,
estás tan saturado que no les prestas atención y acabas decepcionando a los que
de verdad lo darían todo por ti.
Di siempre “te quiero”. No como coletilla. Me explico: no acabes siempre
una conversación con quien sea diciéndolo, pero tampoco lo obvies. ¿Cuántas
veces les dices a las personas que te quieren eso? ¿Crees que son suficientes?
Sin embargo, hoy en día se regalan muchos “te quiero” pero en absoluto se
demuestran. Qué fácil es acordarte de una persona un día al mes porque “es
cuando os conocisteis” o “es que l@ hecho de menos ese día”. Los corazones no
tienen un botón de on/off.
Déjate ayudar: Apóyate en los demás. Quizá esto sea contradictorio con el
consejo número 4 pero puedes contar con ellos si no se dejan afectar ni se
implican mucho. Todos hemos tenido algo que nos ha cambiado por dentro; los
demás lo notan y si no te dejas ayudar no vas a “salir del pozo”. Las personas
que te quieren están ahí. Coge su ayuda y no pagues con ellos lo que te está
amargando. Si “eso” se prolonga durante meses acuérdate de que siempre hay luz
al final del túnel y sigue adelante.
Eres dueño de lo que callas y esclavo de lo que dices. No confíes tanto en personas
que a la hora de la verdad no darían nada por ti, ni siquiera un voto de
confianza. Mucho menos confieses secretos u opiniones de otros ya que luego te
arrepentirás y es mejor prevenir que curar.
No
esperes nada a cambio. Hacer
algo es menos complicado si se tiene una motivación, pero creo que cuando se
trata de hacer algo para los demás no podemos ayudarles esperando algo una vez
finalizada nuestra ayuda. Hemos de tener todos un poco más de fe, ya no en
alguna religión en concreta sino en nosotros mismos y en las personas.
Depositemos un poco más de fe en los que nos rodean. Es una cosa que todos
sabemos pero desde mi experiencia creo que no lo habría comprendido de no haber
empezado a formar parte del grupo scout. El compañerismo, el encontrarte a ti
mismo, la confianza que se consigue conviviendo con personas muy distintas a ti;
todo eso te hace aprender que un “gracias” acompañado de una sonrisa es la
mejor recompensa a cualquier trabajo.
Haz de
tu vida una aventura. Busca lo
raro, lo distinto, la autenticidad, todo aquello que sea susceptible de
convertirse en una aventura y no discrimines a los que no sean como tú,
respétalos. ¿De verdad te apetece ser como todos y seguir las modas? En ese caso bien, pero te aseguro que te
perderás todo lo bueno de la vida.
1 No pierdas la sonrisa. Flaquearás, caerás, perderás, llorarás, querrás
tirar la toalla, estallarás de rabia… nos quedan a todos muchas cosas que vivir
y que sentir. Sea como sea, no debes perder nunca la sonrisa. Aunque sea en tu
interior y no la muestres ya que es preferible una sonrisa verdadera a medias
que una entera y falsa. Es el mayor acto natural de alegría y de felicidad ¿o
acaso alguien enseña a un niño recién nacido a sonreír?
Después de estos 10
consejos espero que hayáis reflexionado y que los tengáis en cuenta cuando
estéis en alguna situación comprometida. Os dejo mi email (mariadoloresgutierrezsaez@hotmail.com) por si alguno quiere enviarme un consejo que le
parezca interesante, una experiencia o alguna sugerencia. Recordad, LO MEJOR
AÚN ESTÁ POR LLEGAR.
domingo, 3 de marzo de 2013
Basta.
Verte en el espejo y saber decir basta. Basta con las pesadillas, basta con las malas palabras, basta con las obsesiones del físico o de si le gustaré o no, basta de recibir golpes e insultos, basta de ser la que se calla, basta de no saber coger las riendas de tu vida, basta de estancamientos, basta de promesas sin cumplir, basta de "no te rayes" de intentos de amigos, basta de esos vaqueros que no realzan tu cuerpo, basta de cerrar puertas y no encontrar ventanas, basta de aguantar a niñas tontas, basta de ser tan buena, basta de no dibujar porque no tienes tiempo, basta de estar encerrada, basta de cerrar los ojos y no ver más que la nada. No te estanques, conoce gente nueva, abre tu mente, como dice mi profesor de filosofía: "viajar es la única forma de curar el nacionalismo" y ésto podemos entenderlo como que viajar nos curará los conceptos erróneos de sociedades, de gentes, de culturas y de religiones. Ya está bien de criticarnos a nosotros mismos y de viajar con libros, con arte, con amigos.
¿Tienes el pelo rizado? Pues no te lo quemes intentando que sea liso. ¿Eres alta y por eso no te pones tacones? Presume de piernas kilométricas con unos taconazos que te hagan rozar el cielo con la punta de los dedos. Asumamos de una vez cómo somos y querámonos un poco más, que de putearnos ya se encargará la vida solita.
¿Tienes el pelo rizado? Pues no te lo quemes intentando que sea liso. ¿Eres alta y por eso no te pones tacones? Presume de piernas kilométricas con unos taconazos que te hagan rozar el cielo con la punta de los dedos. Asumamos de una vez cómo somos y querámonos un poco más, que de putearnos ya se encargará la vida solita.
lunes, 18 de febrero de 2013
Un ángel del destino
¿Y si apareciese un ángel? Un ángel del destino que me pusiese delante una bandeja con dos sobres. En uno estaría escrito:
y en el otro:
En el primero estarías tú, nuestras discusiones, nuestros enfados, nuestros gritos, nuestros portazos, nuestros besos, nuestros latidos, nuestros paseos bajo la lluvia hablando como niños, nuestros susurros diciéndonos lo muchos que nos amamos. Estaríamos tú y yo formando parte el uno del otro como en nuestra vida; tal cual es.
En el segundo estaría yo. Habría abrazos, amor, sentimientos, sonrisas. No sé que más habría; pero ese ángel me aseguraría que es una vida perfecta con alguien al que amaría. ¿Sabes cuál es el problema? Que en esa vida perfecta, no estarías tú. Ni siquiera tu recuerdo para que no pudiese sufrir. Sería un amor de película sin discusiones ni peleas de parejas, un amor idílico.
Si ese ángel apareciese le diría que se ha equivocado, que "mi vida tal cual es" es un cuento de hadas a tu lado y que muero por ti. Que mi corazón se pararía en el momento en el que el tuyo dejase de hacerlo, como un reloj cuyas agujas dejan de girar en un estallido de guerra. ¿De qué me sirve no tenerte? Desde luego le diría que no tiene ni idea del amor, y que no sabe que la mejor parte de toda disputa es poder mirarte a los ojos llorosos, besarte suavemente, sonreír y prometernos que no nos soltaremos nunca porque nos une algo más que unas palabras.
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Lo que pudo ser y no fue...bueno, probablemente ambos tenemos un amor idílico sin peleas, pero desde luego no te cambiaría por nada del mundo.
"Tu vida tal cual es".
"Lo que podría ser".
En el segundo estaría yo. Habría abrazos, amor, sentimientos, sonrisas. No sé que más habría; pero ese ángel me aseguraría que es una vida perfecta con alguien al que amaría. ¿Sabes cuál es el problema? Que en esa vida perfecta, no estarías tú. Ni siquiera tu recuerdo para que no pudiese sufrir. Sería un amor de película sin discusiones ni peleas de parejas, un amor idílico.
Si ese ángel apareciese le diría que se ha equivocado, que "mi vida tal cual es" es un cuento de hadas a tu lado y que muero por ti. Que mi corazón se pararía en el momento en el que el tuyo dejase de hacerlo, como un reloj cuyas agujas dejan de girar en un estallido de guerra. ¿De qué me sirve no tenerte? Desde luego le diría que no tiene ni idea del amor, y que no sabe que la mejor parte de toda disputa es poder mirarte a los ojos llorosos, besarte suavemente, sonreír y prometernos que no nos soltaremos nunca porque nos une algo más que unas palabras.
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Lo que pudo ser y no fue...bueno, probablemente ambos tenemos un amor idílico sin peleas, pero desde luego no te cambiaría por nada del mundo.
lunes, 11 de febrero de 2013
Aunque probablemente no daría mi vida por ti,sí te la DEDICARÍA
Y sé que estás ahí; para lo que haga falta. Sé tantas cosas... nos conocemos el uno al otro mejor de lo que lo hacemos a nosotros mismos. Es algo demasiado fuerte como para que escape ni tan solo un instante de nuestras cabezas. Quiero que lo sepas, quiero que tengas claro que, aunque probablemente no daría mi vida por ti, sí te la dedicaría.
Hemos sabido rectificar, cada vez que discutimos nos lo pensamos dos veces antes de decir la siguiente palabra y de dar el siguiente paso. Y una vez dados, una vez desbocados los caballos de la ira, sabemos ponerles riendas. No hay mejor que un "perdón" para calmar la tormenta; y si va seguido de un "te amo" y un abrazo, afianzará más nuestro amor.
¿Que pretendes encontrar aquí? ¿Reproches? ¿Palabras arrepentidas? ¿Noches de engaño? Pues debes de saber que no, que ahora somos más fuertes que todo eso y que NADA, repito NADA nos parará. En el momento en el que queramos parar esta locura infinita de amor y dejar de escuchar las notas de nuestros cuerpos, será el final.
Hemos sabido rectificar, cada vez que discutimos nos lo pensamos dos veces antes de decir la siguiente palabra y de dar el siguiente paso. Y una vez dados, una vez desbocados los caballos de la ira, sabemos ponerles riendas. No hay mejor que un "perdón" para calmar la tormenta; y si va seguido de un "te amo" y un abrazo, afianzará más nuestro amor.
¿Que pretendes encontrar aquí? ¿Reproches? ¿Palabras arrepentidas? ¿Noches de engaño? Pues debes de saber que no, que ahora somos más fuertes que todo eso y que NADA, repito NADA nos parará. En el momento en el que queramos parar esta locura infinita de amor y dejar de escuchar las notas de nuestros cuerpos, será el final.
jueves, 7 de febrero de 2013
SAN VALENTÍN
Me encanta que haya un día de los enamorados. ME ENCANTA. Yo antes también lo veía como un intento del mercado por vender más y sí, ese es el principal motivo. Los argumentos más usados son "es un día más, si quieres a alguien se lo demuestras todos los días" o "es mejor dar un regalo cuando no se lo espere". ¿Y? ¿Tanto os molestan los corazones en los escaparates? Probablemente tenéis razón y hay que sorprender a tu pareja cada día, pero es precioso y hace ilusión que toquen a tu puerta y que sea tu chico detrás de un ramo de enormes rosas rojas. Es algo que no se entiende hasta que no estás enamorado profundamente; y te vuelves tan jodidamente subnormal que hasta hablas como una niña pequeña porque te sientes como en un sueño del cual no te quieres despertar. Os aseguro que demuestro y se me es demostrado todos los días el amor. San Valentín es, pues, un día en el que el amor entre las parejas se hace más visible y se compran algún detalle, porque quieren, porque hacer feliz es mejor que recibir nada. Y PUNTO.
miércoles, 6 de febrero de 2013
Índia, living with modesty
Era esa sensación de soledad la que le acechaba allá por donde iba. Quizá no fuese real, sino fruto de una imaginación creativa; sin embargo, no desaparecía. Tampoco le molestaba. Índia caminaba tranquila de camino al mercado para comprar leche y algo de fruta; en estas últimas semanas se había propuesto comer más sano desde que escuchó por casualidad una noche de desvelo en la parpadeante pantalla del televisor a un hombre que decía “el no tener tiempo ni idea de cocinar no es un impedimento para comer sano”. Un simple enunciado que despertó en ella lo que sería más tarde un creciente interés culinario. Cuando andaba sola, y esto sucedía la mayoría de las veces, sentía que la naturaleza la acompañaba: el aire, un olor a chocolate que inundaba el ambiente, la lluvia caía al compás de su paso e incluso podía apreciar un arrítmico conjunto de ladridos que en su totalidad formaban una armonía adorable. Además de en la naturaleza, Índia era muy dada a fijarse en las personas: en su ropa, cicatrices, gestos corporales, tics nerviosos… se cruzó con su profesor de matemáticas y le saludó correctamente. Llevaba una camiseta con motivos matemáticos tachados y desordenados que le recordaba a uno de sus exámenes de aritmética que tantas horas le costó aprenderse y que al final, como siempre que se proponía algo, consiguió sacar adelante con exitoso resultado. Pensó que tal vez aquella camiseta fue un regalo de navidad de alguno de sus parientes que, haciendo una agradable broma con el oficio que desempeñaba, fue bastante acertado. La verdad es que le gustaba y a partir de aquel día cada vez que su profesor llevó esa prenda a clase se acordaba del pensamiento que la inundó esa mañana de enero.
Llegó al mercado y distinguió los puestos de la familia Violero que desprendían notas armonizadas de caramelo y nueces. De entre la multitud le asaltó su propia idea de “comida sana” y se alejó rápidamente de esa fuente de deseo que su estómago pedía a gritos.Manzanas, uva, piña, naranjas… incluso sin ser la temporada había jugosa fruta que resplandecía bajo un sol invernal de esos que tanto se agradecen cuando los rayos llegan en contacto con la poca piel que la ropa te deja asomar. Metió la mano izquierda en el bolsillo del pantalón y con dificultad encontró el dinero suficiente para comprar un racimo de uva y medio kilo de naranjas. No necesitaba más se dijo, estaba sola en casa durante unos días y se le estropearía la fruta.
martes, 5 de febrero de 2013
AMOR.
¿Quieres saber lo que es el amor? Es difícil de explicar. Cada uno siente una cosa distinta cuando cree que es amor lo que hay en su interior, sin embargo, muy pocos podrían describir lo que es capaz de producir en una persona. No creo que el amor sea un conjunto de reacciones químicas por las cuales experimentamos esas mariposas en el estómago y hace estemos todo el día en una nube. Quizá esa sea la explicación más racional y científica pero Amor se prolonga años y Cariño, Confianza y Respeto también forman parte de él.
lunes, 4 de febrero de 2013
Qué eres
Te busco, te encuentro, empiezo a necesitarte a cada segundo para respirar, eres mis ojos, mi luz, mi guía, el aspirante a dueño de mi corazón, la suerte de mi vida, el ápice que equilibra mi balanza, mi sabiduría, mi regalo, esa parte de mí que me hace querer más y más, la intriga, la duda, la curiosidad, el motivo por el que brilla en mi mundo el sol, la fragancia de mi verano, la gota que colma el vaso, el frío de mi invierno, el fuego de mi infierno, la nota que suaviza mis oídos, el abrigo que me protege del viento;
también eres mi oscuridad, mi perdición, el que rompe mi corazón, la desgracia que me hace perder la cabeza, el ápice que desequilibra mi balanza, mi ignorancia, esa parte de mí que me hace estar celosa, el motivo por el que el sol se pone, el calor de mi verano, la gota que desborda el vaso, la fragancia de mi invierno, el deseo de mi infierno, la nota que desgarra mis oídos, el viento que me desnuda cuando quiere.
Te empiezo a necesitar a cada segundo para ser yo misma, por eso aunque te haya encontrado, siempre te seguiré buscando.
también eres mi oscuridad, mi perdición, el que rompe mi corazón, la desgracia que me hace perder la cabeza, el ápice que desequilibra mi balanza, mi ignorancia, esa parte de mí que me hace estar celosa, el motivo por el que el sol se pone, el calor de mi verano, la gota que desborda el vaso, la fragancia de mi invierno, el deseo de mi infierno, la nota que desgarra mis oídos, el viento que me desnuda cuando quiere.Te empiezo a necesitar a cada segundo para ser yo misma, por eso aunque te haya encontrado, siempre te seguiré buscando.
sábado, 2 de febrero de 2013
Alison, David and a train station.
My train leaves at 4.30 5 from the
paltform 4. I will wait for you.
If you aren't there
I will understand. Always yours, David.
Alison
read the note, smiled, and immediately put on her coat. Outside, the cold was
so intense that she felt her hands frozen; but it didn't matter. What she
really wanted to do was arrive in time at the train station before the train
left.
She down the stairs and didn't greet his neighbor who
had spent years in love with her in secret. She crossed the street and next the
park, trying not to see anyone cause everyone there met Alison and like her,
she was always sweet with children, talkative with adults and helpful to
elderly. She managed to avoid the area of the playground where the children were
and save lot of time. Last week she had fallen and twisted her ankle, so the
pain was even unbearable but nothing could stop her in that moment. The aim was
to arrive in time.
Once she had reached the train station, she had to
spend ten minutes looking for the platform 4 and of course, looking for his
eyes.
He looked anxiously at his watch. In just 5 minutes
the train would have left, but he was still sitting on a bench waiting for some
miracle to happen. 2 minutes. The guard was giving the last warning for
passengers so he grabbed the luggage and was almost in the train when someone
touched his shoulder. He recognized her delicate white hands and the
fragrance of her perfume which got him crazy every time they made love.
When he turned he saw her mourning but it wasn't
a sad feeling that surrounded her, but happiness. Her lips were painted
crimson, the same colour that her coat. It was raining cats and dogs. She had
left the umbrella at home, so she was wet. Two words: "don't
go".
In that moment, both realized how much they loved and
think again in the plans they had: a house in the countryside, children running
in the garden with dogs, Sunday mornings in bed... And then, they kissed as
they had never done. The train left and they went home realizing that love is
the greatest folly if it's not done with madness.
viernes, 1 de febrero de 2013
LIVING YOUNG,WILD,FREE, lo que nos ha quedado
Lo has perdido todo desde aquel día, y cada vez más de forma gradual. Has perdido confianza en tí misma y en tus amigas, la libertad que te permitía volar durante horas a mundos infinitos. Has perdido tu sonrisa y has dejado de creer en el amor. Has remontado pero sabes que ni lo superaste ni lo superarás a menos que no pase eso que tanto deseas. ¿Y todo por qué? Por un tío que no supo valorar lo que tenía enfrente. Ese tío increíblemente gilipollas por haber hecho derramar litros de tus ojos. Ese tío que tenía tu corazón.
¿Sabes lo más importante?
QUE HAS PERDIDO TU SONRISA, TUS GANAS DE VIVIR
Y SOBRETODO TE HAS PERDIDO A TI MISMA,
SÍ, HAS PERDIDO TU ESENCIA.
Sal, confía de nuevo, diviértete, apóyate en tus amigas y si hace falta que hagáis una diana con su cara y practiquéis vuestra puntería pues hacedlo y ya está. Que esas ojeras se quitan con maquillaje, y si no es suficiente, más maquillaje. ¿Donde quedó esa lista de cosas que hacer antes de morir?
REMEMBER THAT YOU'RE STRONGER THAT YOU THINK, THAT ANYONE IS GOING TO KEEP YOUR FUCKING PERFECT HEART AND BREAK IT AGAIN. REMEMBER:
LIVING WILD, YOUNG & FREE.
lunes, 28 de enero de 2013
Futuro
No sé qué quiero hacer con mi vida. Ya ha llegado la hora de
ir decidiendo a dónde tirar y qué escoger pero la verdad es que no tengo ni
idea; puede ser que tampoco quiera tenerla.
Voy para el mundo de la ciencia, pero ¿por qué? A mí en estos
momentos no hay nada que me llame más que otra cosa. Es todo por lo mismo:
Busca salidas, dinero para poder pagarte la uni, estudia,
aprueba y pártete los cuernos por ser la mejor, lucha con otros de tu promoción…
Y luego pienso en qué más da tener salida, saber idiomas, tener dinero... quizá
no quiera irme de mi ciudad y quiera estar con mi familia, alomejor quiero
salir de San Vicente pero no irme a
saber dónde a estudiar y a empezar una vida allí lejos de los míos.
A lo mejor
nunca he querido ir a la universidad; o a lo mejor no quiero dedicarme el resto
de mi vida a lo mismo. De momento le robo la frase a Sócrates y acabaré confirmando
que “solo sé que no sé nada”.
domingo, 27 de enero de 2013
Sé que es larga,pero a los amantes de los excesos les gustará
La luz era
demasiado intensa como para poder abrir del todo los ojos. Al parpadear para
interrumpir ese escozor provocado por la falta de sueño comprobé que conservaba
la lentilla del ojo derecho. Seguidamente las primeras imágenes que se
fundieron en mi mente fueron unas cuantas copas medio vacías del champagne
francés más caro, y alguna de ellas rotas en el suelo. Sin embargo no recordaba
lo que había pasado aquella noche, sólo que debía de haber sido un descontrol y
aquello que los que vivimos rodeados de lujo llamamos “diversión”. Si, porque,
¿qué es la diversión? Yo antes pensaba igual que mis amigos (término que
también es confundible en mi mundo) tomarse unas cuantas pastillas, ya que nos
lo podíamos permitir, ponernos ciegos a alcohol, drogas y excesos para
despertarnos entre gafas de sol enormes y flashes cegadores ante paparazzi y un
mundo lleno de glamour inalcanzable para la mayoría de las personas, eso era
diversión. Si, más términos relativos de los que está hecha mi vida.
Señores, me llamo Bernadette y
soy hija del famoso empresario Gian Claudio Tolokonskaya, sí, nombre italiano y
apellido ruso, yo francesa (vivo en París) y mi madre, bueno, de mi madre no se
nada de momento, ah sí, ya recuerdo, que era diseñadora de joyas o algo así,
aún papá conserva en el ala oeste de “Zebra Village” un despacho con proyectos
y material, nunca lo visitamos.
Antes
derrochaba el dinero, alquilaba salas de fiesta privadas para mí y la gente más
exclusiva de toda Francia. Compraba perfumes considerados obras de arte, ya que
estaban compuestos de láminas de oro. Ropa, joyas, coches, cristales de
Swaroski, lámparas adecuadas a los inmensos salones cuyas paredes estaban
forradas con cuadros. Todo era lujo, exclusividad y dinero. A todo se resumía
aquel mundo de vicio. Me envolvía entre mis abrigos de Channel como si fueran
trajes ignífugos que me separaban del mundo real, que me tapaban mis ojos azul
intenso y no me dejaban ver la avaricia con la que me comía el mundo. Hablando
de comidas, la nacionalidad no era un problema, tenía a suficientes cocineros y
camareros como para asistir un restaurante con capacidad de 500 personas.
Me movía
entre las casas más prestigiosas de moda y diseño. Era bien recibida, y es
posible que aún lo siga siendo. El único impedimento sería la falta de capital
y de eso no me falta. Puedo gastar y derrochar como y lo que quiera, ya que en
esta tubería aún hay corriente, y cada vez entra más fuerte.
Aquello que
me hace rechazar todo en lo que me movía era yo misma. Hace 4 meses leí en una
revista una esquela de un señor que agradecía a los médicos del hospital en el que murió el haber pasado tan
buenos momentos con ellos en sus últimas horas de vida, por ello les mencionó
en el testamento y donó todo su dinero a aquel lugar que tanta paz le
proporcionó. También se publicó un artículo que hablaba sobre la felicidad y
los modos de conseguirlo. En ese momento, el periódico se me voló de las manos,
mejor dicho de los guantes, y no acabé de leerlo. Desde ese instante me quedé
pensando en la vida. Sí, todo de lo que
estaba rodeada perdió valor en aquel instante, o por el contrario, me dí cuenta
del que tenía y no me gustó. Quiero hacer algo con mi vida, no seguir entre
mentiras y farsas. No seguir engañándome. No sé hacer nada a pesar de que tengo
todos los medios ¿así que de qué me sirven todas estas mentiras?
Es lo que tienes (para Gatito)
Porque los dos sabemos que me enamoré de ti desde el primer
momento en que te vi. Estabas preciosa, no llevabas nada especial pero desde
lejos ya te observaba y hasta que no nos presentaron no fui capaz de acercarme
a ti. Sonreías como lo haces siempre, a todo el mundo y dulcemente. Sabes que
el mundo pide que sonrías y se lo das.
Es lo que tienes, que te amo desde el primer momento en que
te vi y que llevo esperándote toda la vida sin saberlo.
Lo buena que es esa sensación
Saber que eres mío porque quieres y que estás a mi lado
protegiéndome en lo bueno y en lo malo. Que me llamas y que te puedo contar lo
jodida que estoy. Que me apoyas y me escuchas, me
aconsejas y te preocupas. En estos momentos de soledad es lo que más necesito,
a ti. No sé como decírtelo ya porque creo que te lo he dicho de todas las
maneras posibles, pero es que me encanta que estés conmigo sólo eso. No hace
falta que me beses, ni me roces, ni tan siquiera que me mires, sólo con saber
que estás ahí y notar tu fuerte respiración y tu corazón acelerado me basta
para estar tranquila. Que raro como pasan las cosas, siempre lo digo y ya hasta
me suena hipócrita porque en el momento en que pensaba que nada podía cambiar
más ni ser más extraño vas y apareces tú
de nuevo, y de repente estamos saliendo y abrazándonos en tu azotea mientras el
viento me recuerda lo buena que es esa sensación.
¿Qué haría si no tuviese miedo?
Muchas veces no sabemos cómo actuar; sí, la situación nos
supera. Sé que no es fácil tomar decisiones y te equivocarás mil veces antes de
dar con el camino correcto… ¿pero sabes qué es lo que tienes que preguntarte en
esa situación?
“¿Qué haría
si no tuviese miedo?”
Eso es todo lo que nos pasa. Tenemos miedo. Miedo a
fracasar, a no dar la talla, a perder a las personas que queremos porque la
hemos cagado, a que nos vean llorar, a hacer el ridículo, a tirarnos a la
piscina. Tenemos miedo de cosas absurdas que nos frustran y no nos dejan
avanzar, entonces… ¿Qué haría si no tuviese miedo?
Piénsalo la próxima vez que estés en un apuro y sigue
adelante. Sabes que eres fuerte pero no sirve de nada que lo sepas si en los
momentos difíciles lo olvidas. ¿Qué haría si no tuviese miedo? Esa es la
cuestión.
Me siento guapa
Extrañamente, hoy me siento guapa. Después de horas de
comerme la cabeza en estas…ahora 26 últimas horas y de haberme sentido tan
pequeñita, sin razones, sin ganas de comer ni dormir, me siento guapa. Me miro
al espejo y me veo el pelo mucho más suelto, los ojos más brillantes y los
labios más rojos. También es posible que estos dos efectos se deban al hecho de
haber estado llorando y la fiebre por el tiempo acumulado sin dormir. Puede
ser, o debe ser porque no veo otra explicación a las ganas de verme en un
espejo, aunque por el contrario me siga sintiendo mal. Él me quiere sí, y
probablemente mucho más que al principio pero hay cosas que no pueden sustentarse por más tiempo. No sé ni porqué escribo esto
que quizás solo provoque daño, pero lo cierto es que me da una sensación de
liberación que no he conseguido hasta ahora desde hace unos cuantos días. Sé que lo mejor está por llegar así que me voy a secar las lágrimas y a ser feliz, sabéis por qué? Porque hoy me siento bien.Digamos
Digamos que el amor no es egoísta, que es sincero y puro. Digamos que el amor es ciego y que me enamoré de ti la primera vez que te vi. Que he pasado tantos momentos buenos a tu lado que son ahora los que perduran en mi memoria a pesar de que ha habido muchos más malos. Que no sigo pensando en ti cada día. Que no espero cruzarme contigo cada día en una esquina en la calle y escuchar un simple “hola”. Digamos que no te añoro cada vez que tengo un rato libre. Digamos que no leo tus cartas cada semana y que no las vuelvo a colgar en su sitio. Digamos que no creo en las segundas, terceras y milésimas oportunidades. Digamos que no quiero que todo vuelva a ser como antes. Digamos que no te amo de forma de la que nadie te amó. Digamos que algún día me quedaré sin formas de explicarte lo mucho que te quiero. Digamos que cumplirás la promesa de que siempre estarías a mi lado y nunca me soltarías. Digamos que no estoy llorando y que mi corazón no está sangrando.
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